Un libro rompedor y delicioso sobre la decadencia de Francia como capital culinaria mundial que ofrece una perspectiva totalmente nueva -política, económica y cultural- de la crisis de la cocina francesa. Hace veinte años -dice Michael Steinberger- era casi imposible comer mal en Francia; hoy resulta difícil encontrar un buen restaurante. Por primera vez, las cocinas más reputadas no se encuentran en el país vecino sino en Nueva York, Londres y, por supuesto, España.
Michael Steinberger, crítico culinario y colaborador habitual de Financial Times, ha escrito sobre economía, nanzas, cultura y política para una gran variedad de publicaciones internacionales, entre ellas New Yorker.